Alumnos de todos los colegios Maristas
de Chile se reúnen para participar de
las Olimpiadas Maristas 2009 en nuestro
colegio Diego Echeverría Castro de
Quillota. . .. . .
Las
delegaciones comenzaron a llegar a partir de las once y
media de la mañana. En los portones de
calle Gabriela Mistral los encargados de la recepción
coordinaron el ingreso de los buses que con mucha
dificultad y gracias a la pericia de los conductores
pudieron ingresar a nuestra bienvenida.
La primera
delegación en arribar fue la del Instituto Chacabuco de
Los Andes. El bus en el que los deportistas viajaron era
de dos pisos y dada su envergadura no pudo ingresar al
colegio, pero de todas formas pudieron rápidamente ser
conducidos hacia las salas del edificio Hno Bonifacio,
donde las familias del Diego esperaban expectantes.
Siendo las
11:40 de la mañana, llegaron dos colegios
simultáneamente. Los buses del Instituto San Martín de
Curicó y del Instituto Alonso de Ercilla fueron guiados
por alumnos de nuestro colegio hacia el lugar dispuesto
para que las familias anfitrionas tomaran contacto con
los jóvenes alojados. El ritmo de la siempre bulliciosa
y atractiva Batucada adornaba los patios mientras los
deportistas descansaban del largo viaje.
El Colegio
Champagnat de Villa Alemana, al mando del profesor Jorge
Menares arribó justo en el mediodía. Pocos minutos
separaron a esta delegación de su similar del Marcelino
Champagnat de La Pintana. Así comenzaba a reunirse
nuevamente la familia marista a través del deporte. El
equipaje lleno de entrenamiento y sueños fue acogido por
familias que expectantes a esa hora se congregaban en
las afueras de las salas destinadas para cada colegio.
También
simultáneamente llegaron a esta cita olímpica el
Instituto O’Higgins de Rancagua y el Instituto San
Fernando. Bullicioso resultó el descenso del grupo de la
sexta región, entonando gritos y cánticos que no dejaron
indiferente a quienes éramos testigos.
Ya a las 12:30
sólo faltaba el arribo de Nuestra Señora de Andacollo.
Lamentablemente, el bus que los
traía hacia la Quillota, cuna de las Chirimoyas, sufrió
un desperfecto mecánico. Su llegada estaba prevista para
las 7:30 de la mañana, lo que realmente se produjo
alrededor de las 13:00 de tarde