|
Empate entre el
Diego y Champagnat
EL FÚTBOL Y
SUS RAREZAS
Cerca de mil personas se reunieron en una soleada mañana
en la cancha del Diego Echeverría. En el papel, el
encuentro parecía sencillo, puesto que la escuadra del
valle del Marga Marga no ha tenido históricamente buenas
presentaciones en el deporte rey. Pero esa es la gracia
del fútbol, cuando todo ya está planificado para los
festejos, un gol puede cambiar todos los planes.
Recién iniciado el primer tiempo, a los 13 minutos
Olivares, nuestro crédito en la delantera del equipo
estrelló un balón en el travesaño y luego de ello la
pelota se paseó por la línea de gol del equipo
villalemanino, lo que hacía presagiar un festín a todos
los que presenciábamos las acciones que en ese momento
se volvían un tanto imprecisas.
El trajín se desarrollaba en la media cancha, con una
férrea marca del equipo visitante, guiados por Pratto,
un muy aplicado volante del Champagnat. Los delanteros
del Diego no podían con el bosque de piernas que instaló
el técnico rival, insistiendo en ingresar al área de
Villa Alemana por el centro de la cancha.
A los 20 minutos de un trabado encuentro, Almonacid,
portero del Champagnat realizó una excelente
intervención. Esta acción no hacía presagiar que cinco
minutos después el equipo local recibiría un gol
provocado especialmente por la desinteligencia de la
defensa que permitió al ya mencionado Pratto encajar un
brillante tiro libre ejecutado desde el sector de
galerías, con la complicidad de César Alarcón nuestro
arquero.
El segundo tiempo se desarrolló con mucha más emoción,
puesto que tuvimos el ingreso de José Pizarro y Bryan
Cáceres, Luis Parra y Ricardo Díaz quienes le dieron un
total dominio al equipo local en las acciones.
En el minuto 3 se instaló la polémica entre los
espectadores, puesto que desde el sector cercano al
marcador, un pase en profundidad dejó a dos jugadores
del Diego solos ante el arquero; uno de ellos estaba
efectivamente fuera de juego, pero su posición era
pasiva y no influyó en la acción de los defensas.
Olivares, que sí estaba habilitado, eludió al arquero e
ingresó con la pelota al arco.
Lamentablemente, las pretensiones del equipo quillotano
se vieron frustradas en el minuto 6, cuando nuevamente
por la mala aplicación de la defensa el equipo visitante
se puso en ventaja.
Desde el ese momento, todas las acciones se instalaron
en el área de Villa Alemana. El arquero Almonacid empezó
a transformarse en el héroe del Champagnat, puesto que
con extraordinarias reacciones evitó goles a destajo.
Promediando los 25 minutos de la segunda fracción,
Ricardo Díaz aprovechó una grave desinteligencia del
equipo visitante y se instaló en la entrada del área
grande, venciendo al excelente Almonacid –que ya había
tapado una tijera de los delanteros quillotanos- con un
perfecto sombrerito.
Los últimos minutos demostraron que el partido pudo
haberse ganado con facilidad. Eso es lo que vimos
cómodamente desde nuestra caseta, otra cosa es estar en
el pasto y vestirse de corto. Felicitaciones al equipo
del Colegio Champagnat por este punto conquistado con
mucha disciplina y estoicismo; ánimo al elenco local,
aún quedan muchos minutos para conquistar la copa de
campeones.
|